Dice el papa francisco,” el hombre de nuestro tiempo necesita una luz fuerte que ilumine su camino y que solo el encuentro con Cristo puede darle”. Llega el Adviento, camino de esperanza que nos llevará al encuentro con ese niño indefenso que suscita en nosotros vida, alegría, ternura y amor.

Pongámosle pilas a nuestras linternas, preparemos nuestra mochila y echemos lo justo y necesario porque el camino es largo, pero merece la pena andarlo. Los luminosos ojos y la cautivadora sonrisa de Jesús nos esperan. Revisa que portas la cantimplora de la ilusión, el chubasquero de la esperanza, el cayado de la comunidad y el zurrón de la alegría y ¡¡no te detengas!!

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